Cómo simplificar tu negocio de la manera más fácil

Manejar una empresa es difícil. Hay docenas de platos para hacer malabares y tareas por hacer. Y cuando parece que hay varios incendios que apagar, puede ser difícil saber cuáles atender primero. Detrás de escena, puede parecer que administrar un negocio es una tarea complicada y estresante.

Comienza por automatizar los pagos o volverlos electrónicos. De esta forma no tienes que hacer llamadas, ir al banco o moverte de donde estas para hacer un pago. First Payment Provider, por ejemplo, ofrece servicios de pago en línea que seguro le caerán bien a tu empresa.

Trabaja en lo importante

Nos distraemos tan fácilmente con las cosas que nos rodean y, en la mayoría de los casos, son las cosas que usamos para ayudarnos a mantenernos organizados y eficientes (como el correo electrónico) las que terminan ralentizándonos más.

Si estás trabajando en algo importante, cierra tu correo electrónico y concéntraste realmente en tu proyecto. Establece un temporizador de 30 a 60 minutos y promete mantener tu atención lejos de tu teléfono y bandeja de entrada. Es posible que te sorprendas de lo que puedes lograr cuando cierras tu correo electrónico y realmente te concentras en tu proyecto.

Mide tus métricas más valiosas

Es importante tener una lista de indicadores clave de rendimiento (KPI) que puedas rastrear constantemente para determinar qué tan bien van las cosas en tu negocio. Sin embargo, por importantes que sean estos indicadores, también es fácil emocionarse demasiado y tratar de rastrear demasiadas cosas.

Mantén la lista breve e intencional. No rastrees más de 10 cosas a la vez. Esto te permitirá invertir mejor tu tiempo y recursos de manera eficiente a medida que simplificas tu negocio.

Dale atención a quienes trabajan contigo 

Encontrar buenas personas puede ser un desafío en sí mismo. Cuando estás contratando, es mejor tener un proceso definido para asegurarte de que no necesitas ralentizar otras áreas de tu negocio a medida que incorporas nuevos empleados.

Asegúrate siempre de hacer preguntas específicas y directas y de comunicarte con los empleadores anteriores de cada candidato y/o sus referencias. Pinta lo mejor que puedas de cómo encajarán en tu cultura empresarial y con tu equipo actual.

Rediseña tus reuniones

A todo el mundo le encanta una buena reunión, ¿verdad? Bueno, tal vez no. Hay algunas cosas que puedes hacer para que las reuniones de la empresa sean menos molestas, pero esta es la más importante:

Mantén tus reuniones breves y directas. Esto asegura que solo se está discutiendo información que es realmente importante para la salud y el crecimiento de la empresa y no perder el tiempo revisando los mismos detalles menos importantes semana tras semana.

No hace falta hacer reuniones de cuatro horas, porque terminarás fatigando a tu equipo y no prestarán la atención que necesitas. Mejor haz una reunión semanal de media hora para actualizar y, antes de comenzar, escribe en un documento los temas que vas a mencionar de forma resumida. No hace falta mencionar todo, puedes dar un abrebocas y dejar algunas referencias para revisar luego.